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jueves, 26 de marzo de 2015

RABINDRANATH TAGORE: CUANDO NUESTROS OJOS SE ENCONTRARON A TRAVÉS DEL SETO



















CUANDO NUESTROS OJOS SE ENCONTRARON A TRAVÉS DEL SETO




Cuando nuestros ojos se encontraron a través del seto,
        pensé que iba a decirle alguna cosa; pero ella se fue.
        Y la palabra que yo tenía que decirle se mece día y noche,
        como una barca, sobre la ola de cada hora.
        Parece que navega en las nubes de otoño, en un ansia sin fin;
        que florece en flores de anochecer,
         y busca en la puesta del sol su momento perdido.
        Chispeaba la palabra, como las luciérnagas, por mi corazón,
        buscando su sentido en el crepúsculo de la desesperanza;
        la palabra que yo tenía que decirle.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

LA LÍRICA SINGULAR DE JOSÉ JACINTO MILANÉS

LA LÍRICA SINGULAR DE JOSÉ JACINTO MILANÉS
Roberto Méndez Martínez • La Habana, Cuba


 

José Jacinto Milanés (1814-1863) ha llegado al bicentenario de su natalicio. Su obra poética, unida a la imagen de un hombre atormentado, encerrado a causa de una locura que sus biógrafos atribuyen a un amor frustrado, lo han convertido en una especie de leyenda. Aunque fue autor de varias piezas teatrales, entre ellas El conde Alarcos, estrenada con éxito en vida del autor, artículos de costumbres y una variada correspondencia, se le sigue considerando, por encima de todas las cosas, un poeta, uno de los grandes líricos de nuestro romanticismo.

Imagen: La Jiribilla

Lo llamativo es que este autor, que solo vive 49 años, tiene una carrera literaria que en sentido estricto dura apenas siete años, desde 1836, cuando comienza a visitar las tertulias literarias de Domingo del Monte en La Habana y concluye en 1843, en el instante en que se produce su primera gran crisis de desequilibrio mental. Es decir lo fundamental de su poesía se escribe entre los 22 y los 29 años e incluye lo que por esos años publicó en el diario matancero La Aurora y también en las revistas capitalinas El Álbum, El Plantel y La Cartera cubana. Su hermano Federico se encarga de publicar en 1846 una edición de sus Obras, aunque quedan fuera de ella un buen número de poemas, algunos los añade el propio Federico para la edición de las Obras que aparece en New York en 1965 otros tienen que aguardar a que el erudito José Augusto Escoto los recoja en la edición de las Obras completas en 1920. Más, en cualquier caso, se trata de un corpus que puede recogerse en un volumen no demasiado dilatado.

JOSÉ MARTÍ (1853—1895) VERSOS SENCILLOS (1891)





















José Martí
(1853—1895)

Versos Sencillos (1891)


I

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma.
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.

Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.

sábado, 1 de noviembre de 2014

RAINER MARÍA RILKE. LAS ELEGÍAS DE DUINO (1922)


















Rainer María Rilke
(Praga, 1875 - Suiza, 1926)


LAS ELEGÍAS DE DUINO (1922)


La primera elegía


¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre las órdenes
angélicas? Y aun si de repente algún ángel [2]
me apretara contra su corazón, me suprimiría
su existencia más fuerte. Pues la belleza no es nada
sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces
de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente

sábado, 18 de octubre de 2014

JOSÉ MARÍA HEREDIA: LA ESTRELLA DE CUBA Y OTROS POEMAS

José María Heredia nació en Santiago de Cuba el 31 de diciembre de 1803. De pequeño su familia se trasladó a Santo Domingo donde transcurrió la mayor parte de su niñez. Su padre fue nombrado Oidor en la Audiencia de Caracas, y la familia se trasladó a Venezuela. En 1818 de regresó a Cuba, comenzó sus estudios de Leyes en la Universidad de La Habana, carrera que siguió al año siguiente en México. Su padre José Francisco Heredia fue asesinado en México en 1820 yy al año siguiente José María regresó a Cuba. Dos años después de doctorarse en derecho se estableció como abogado en Matanzas. Por este tiempo había cooperado en distintos periódicos, entre ellos El Revisor y dirigió el semanario La Biblioteca de las Damas. En 1823 cuando estaba a punto de publicar una edición de sus poesías, se vio envuelto en la Conspiración "Soles y Rayos de Bolívar" y tuvo que exiliarse a los Estados Unidos, por lo que la primera edición de sus versos apareció en 1825, en Nueva York.

viernes, 5 de abril de 2013

"EL CEMENTERIO MARINO" DE PAUL VALÉRY (TRADUCCIÓN DE FERNANDO REYES FRANZANI)































(Traducción al castellano por Fernando Reyes Franzani)


Paul Valéry. Escritor, ensayista, y poeta francés. Nació el 30 de octubre de 1871, y murió el 20 de julio de 1945, algunas semanas después de finalizada la Segunda Guerra Mundial en Europa. Publicó “Le cimetière marin” en 1920, y lo incorporó a su libro “Cármenes” de1922.

Estudió derecho, y más adelante matemáticas y filosofía. En los inicios de su actividad como poeta estuvo fuertemente influido por Stéphane Mallarmé, a quien conoció personalmente. Su primera publicación importante fue “La jeune Parca”, (La joven Parca), poema simbolista. Valéry, como intelectual y como poeta, puede ser considerado como un pensador escéptico, racionalista, y humanista, interesado en los procesos de producción artística más que en los productos terminados de la actividad.

lunes, 8 de octubre de 2012

COMO SER UN BUEN ESCRITOR Y OTROS POEMAS: Charles Bukowski.




















CÓMO SER UN BUEN ESCRITOR.


tienes que follarte a muchas mujeres
bellas mujeres
y escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad
y/o los nuevos talentos.
sólo toma más cerveza más y más cerveza.
Ve al hipódromo por lo menos una vez
a la semana
y gana
si es posible.
aprender a ganar es difícil,
cualquier idiota puede ser un buen perdedor.
y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tú
cerveza.
no te exijas.
dormí hasta el mediodía.
evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en término.
acuérdate de que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares
(en 1977).
y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota
ya sea por buenas o malas razones.
un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una mala cosa.
quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos
y como las araña sé
paciente,
el tiempo es la cruz de todos.
más
el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura.
quédate con la cerveza
la cerveza es continua sangre.
una amante continúa.
agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa
dale duro.
haz de eso una pelea de peso pesado.
haz como el toro en la primer embestida.
y recuerda a los perros viejos,
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievsky, Hamsun.
si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres
sin comida
sin esperanza...
entonces no estás listo
toma más cerveza.
hay tiempo.
y si no hay
está bien
igual.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

EZRA POUND: HOMENAJE A UN POETA MUERTO EN VENECIA.




  • Hugh Selwyn Mauberley, 1920
  • The Cantos; How to Read, 1931
  • Make it New, 1934
  • Literay Essays, 1954


Ezra Pound murió en Venecia el 2 de noviembre de 1972, menos de cinco meses después de nuestra entrevista. Me encontraba en España, recorriendo esa dura y antigua tierra. Había visitado Ronda, en el sur, la ciudad sobre el abismo, donde Rilke viviera por un tiempo. Estuve leyendo sus cartas en el pequeño museo que los españoles le han dedicado en el hotel que habitara. Sus cartas de amor a Lou Salomé, también amada e inspiradora de Nietzsche. Reflexionaba que los españoles han rendido homenaje a este poeta universal, que pisara por breve tiempo su suelo lleno de historia y de leyenda. Seguí luego hacia el norte, a una ciudad pequeñita, cercana a Madrid, Medinaceli, donde el Cid buscara refugio en el destierro, ciudad de piedras y ruinas, romana y visigoda, pesada de misterio ibérico, quizá céltico, druídico. Está empinada sobre una colina y mira a un mar seco, árido, de olas parduscas, amarillas, lunares, como la visión de un planeta muerto. A veces, en el horizonte lejano, aparece un árbol solitario, colocado allí por la belleza, por ese alguien que se goza en ordenar el paisaje de Castilla para luego contemplarlo desde la cumbre de Medinaceli, a través del viejo Arco Romano, resto de una antigua fortaleza.