lunes, 29 de febrero de 2016

ARMANDO AÑEL, POEMAS




UNA VEZ MÁS EL ICEBERG


en medio de los desatinos
un montón de hielo, sombra petrificada
un gaznatón de hielo, un puñetazo
vapor de agua que se enciende
y se adormece y se licúa

la extenuación de estar de pie pidiendo el último
en esa plataforma de nieve
como un guante, un gaznatón, una pedrada
como la niña
sin los dedos de las manos
como la ilustración frente a la niña
incapaz de pasar página

en medio de las lamentaciones
una montaña de hielo, una tribuna blanca
sin banderas ni ovaciones ni estremecimientos
solo el pasado, solo la paradoja de seguir creciendo
desde abajo, más abajo
hacia abajo






UTOPÍA DE LA SEGUNDA ISLA


utopía de la segunda isla
en mi cuerpo nadando
la extenuación de mi cuerpo

pregúntame qué siento
pregúntate qué hago en la ciudad perdida
borrada de un plumazo

cuando no queda nada de las viejas tardes
de los días de lluvia

cuando el recuerdo es solo aquella idea
utopía de la segunda isla
cuerpo al garete sobre esta torre en ruinas






DELIMITACIÓN DE LA DELIMITACIÓN


tiempo emocionante, un tiempo de otro tiempo
garra de mecernos sobre la piel de cebolla
pergamino que alza desde el ojo del tigre
el único mensaje o el único consuelo:

si este es el olvido
este, el aconsejable
lazos habituales con que nos enorgullecemos
luminosa la mueca de la delectación

Si esta es la presencia el ludópata surfea:
      fantasía vuelta hacia el nacimiento de las imágenes
delimitación de la delimitación

            una lujuria parecida al descanso






IDABELL A LA VISTA


desesperadamente
sabiendo que no regresaría
reservé solo este rastro
entre sus pies fugaces

habilidosamente
como el náufrago en su cráter
como el tigre en los fosos del castillo
devorándose

mar a la vista, fuga
tenaz del horizonte
su olor como mi olor:
la pausa que refresca






BAILANDO EN CASA DEL TROMPO


si me dijeran
que entre sus tumbas y el mar
se extienden las plegarias
de los ejecutados en diciembre

si me dijeran que escapé
justo en el justo momento
que alcanzar lo inevitable
no fue más que un espejismo
que nada se sobreponía a nada
pues nada era la palabra

nada se extendía en los cristales
nada florecía

trompo en la casa
del bailarín de la muerte


Todos los derechos reservados © Armando Añel, 2016.



Armando Añel (La Habana, 1966) es Ghost Writer y fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas, Blogger Cubano y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas Erótica, Apocalipsis: La resurrección y La novela de Facebook, la compilación de relatos Cuentos de camino, los poemarios Juegos de rol y La pausa que refresca, el libro de ensayos La conciencia lúdica y las biografías Instituto Edison: Escuela de vida y Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios. Dirige la editorial Neo Club Ediciones y el portal digital Neo Club Press. Reside en Miami.


1 comentario:

  1. me encantaron estos poemas... asi que imagino como estará de buenisimo el libro... como dicen "para muestra, un poema..." Armando Añel es un escritor que se mueve de un g♪enero a otro con toda tranquilidad y habilidad...siempre nos asombra tanto en la narrativa, como en eso de escribir versos que para mi es lo que considero mas dificil... y como periodista, increible... y en eso de hacer frases sabias y lapidarias, tiene el uno... nada, que en nuestros tiempos tambien existen los hombres (y claro lease, seres humanos) que como deciann antes tienen un poco de poeta, de amante, de escritor y de loco.... (parodiando eso de musico, poeta y loco) felicidades para Añel....

    ResponderEliminar