sábado, 31 de octubre de 2015

BROKEN


























Para Heriberto Hernández Medina, in memoriam




Un trono que no puede ser luz y como agua se esparce 
la memoria un abismo donde se despeñan las voces
que regresan del miedo y el enemigo es la voz 
pregunta recién cortada en partes desiguales. 
Un trono efímero para los que no permanecen 
y se llenan de odio lejos de los anuncios 
muy cerca de la gente que escupe en los letreros.
Un trono como perro inválido que pasa 
y lame el vidrio donde se pudre su carne
donde palidece el vértigo del sueño 
como un carrusel que gira en medio de todos.
Un trono como una calle infinita 
que se extiende al cielo y un deseo de caer es la torre 
contra el viejo monumento. 
Un trono inhabitado para que nadie 
diga la noche fue estupenda comimos y bebimos buen vino
para que nadie ostente el porcentaje del miedo
y caigan en la cuenta del pánico
para que nadie regrese 
ya cuando los barcos se hundieron 
y seamos los verdaderos náufragos contando otra historia.
Un trono que no puede detener los invisibles diques del silencio
como vacío del alma y el amputado deseo enfermizo de extraviarse.
Un trono como péndulo de Foucault que se mueve misterioso 
y lleva consigo todo empeño donde se apuntala la tarde. 
Un trono para asistir al sermón de toda ausencia
y ser pánico es la cuarta dimensión donde se nace:
Congregación invisible como gran montaña del sueño
y esos árboles que florecer de muerte siempre quieren.
Un trono donde la voz en su caja metálica no llama 
alimenta su hora en desafiada magia la voz que no puede ser luz 
y de sombra enlutada se alza
contra mí que no he nacido y soy esperma de la sucia tierra:
Un trono finamente diseñado para aquellos que piensan ser eternos 
como luz que los ciega de saciedad en polvo se convierten.
Es la luz oblicua o curva
saliendo del pecho como una fuente de agua disecada.
El obstáculo del silencio para el temido cuerpo de la espuma 
en su mar de rojo velo
Y el alto murmullo del viento acariciando el ojo hiriente de la luz.
Un espejo sofocado que embellece.
Una casa en llamas como trono de sí misma para el fuego.



Derechos reservados © Claudio Lahaba
Del Libro LOS BREVES DIAS ETERNOS