miércoles, 12 de noviembre de 2014

JULIO GARCÍA DEL RÍO: PERSONAL É INTRANSFERIBLE Y OTROS POEMAS...

Julio García del RíoNació el 12 de noviembre de 1955. Poeta. Sus textos han sido ampliamente divulgados por medio de las redes sociales de Facebook y otros sitios web.
Terminó sus estudios en Blas Tello (Toledo) en 1966, y trabajo en Administración pública de 1988 a 1999. 
Se desempeña como administrador en Grupos literarios por medio de la red social de Facebook. 
Hoy PALABRAS ESCRITAS POR DENTRO desea presentar una breve selección de textos suyos, y quiere de igual modo agradecerle a Julio su pasión por las letras, y su incansable trabajo dentro del ámbito literario por medio de las redes sociales donde nos ha permitido cada día conocer más de su obra literaria. Esperamos que disfruten de su poesía.








PERSONAL É INTRANSFERIBLE.


Soy
como ese campo agostado que revive espontáneamente,
ese alienígena que descubre cuál es su lugar en el universo.
Soy
la miga, rebelde, que cae del pan,
el remedio turbio para cuidar la salud,
la complacencia del dictador trasnochado.
Soy
el minuto de silencio por las víctimas de la vida,
el gladiador deforme que sabe que no va a volver a ver el sol.
Soy
la verdad florida de un mayo conspicuo y rematadamente cuerdo,
la angustia de no llegar a la superficie,
el colmo de los desquiciados despropósitos.
Soy
el sujetador de la mujer sin tetas,
el torero sin toro y sin plaza,
la guarnición de un filete duro,
la playa solitaria en pleno mes de agosto.
Soy,
solamente,
yo.
(Julio G. del Río, 17-VIII-14)





SÓLO UNA CARTA.

(A Toledo)

Valencia,
a tantos de tantos...
Querido Toledo:
¿Quieres saber
por qué abandoné tus calles,
por qué dejé de sentir
tu magia?
¿Quieres saber por qué
no pude hablar más
con tus históricos fantasmas,
por qué
tus cuestas
comenzaron a cansarme?
La tristeza forma parte
de tu historia,
de tus eternas piedras.
Tú me enseñaste soledad
y esos gritos extraños
que se producen
en silencio.
Tú me enseñaste
que no se puede ser niño
entre tus iglesias,
entre tus casas
repletas de históricas figuras
y entre esa luz
que nos recuerda
a la obscuridad.
¿Quieres saber Toledo,
por qué quiero olvidarte?
Nunca fuiste mi madre,
Toledo,
sólo el enemigo
que busca la ruina
de sus habitantes,
de los hijos a los que nunca
amaste...
(Julio G. del Río, 2-XI-14)





COSTUMBRES.


Duermen,
al mundo,
las mañanas
y los soles fríos de atardeceres.
En ropas de piedad,
los desertores,
caminan suavemente,
como no queriendo
llamar la atención...
Vigilan,
envueltos en silencios,
el andar,
ciertamente manipulado
de los deportados y,
en la consigna,
han dejado el equipaje
de toda una vida,
del amanecer del día siguiente,
la ropa del próximo recambio,
la muda
de la última batalla.
Los horizontes,
cada vez más cercanos,
anuncian
los sueños baldíos,
las rémoras intransigentes,
el verdor
de unos prados que,
tiempo ha,
disfrutan del infierno.
El amor
murió hace tiempo...,
hace mucho tiempo...
(Julio G. del Río, 3-X-14)





BUSCO MUJER.


Busco mujer que sepa
que las heridas duelen,
que la mayor razón del amor,
es estar y no ser,
que la codicia
no es compatible
con los besos.
Busco mujer que busque
el agua entre las piedras,
la verdad entre los campos
y la paz entre los pliegues
de las sábanas,
de la cocina caliente,
del cómodo sofá.
Busco mujer que me mire
y vea a un ser necesitado,
que vea a alguien a quien cuidar,
a alguien que,
apenas,
tiene fuerzas para decir:
“te quiero...”
(Julio G. del Río, 27-IX-14)





AYER


Ayer te vi, estabas a mi lado,
acunándome, decidiéndome,
acurrucando mis miserias,
mis desperdicios.
Ayer me despreciabas tanto
como yo a ti, de igual
a igual, sin condiciones,
sin condimentos, a cara descubierta.
Ayer estuviste conmigo,
como si fueras el ser amado,
ese que no existe,
ese que no quiere existir,
el que no quiere permanecer…
Ayer nos visitó el doctor
de los placeres, el melómano
inconexo, el cómico que gestiona
los llantos de galanes de poca fe.
Ayer apareció el motivo de la existencia
de tanta y tanta gente,
de tanta y tanta vida,
de tanta y tanta agonía…
Ayer nos visitó el deseado, el suspendido,
el evitado bajo cuerda, el surco
que determina qué es tuyo
y qué no es mío…
Ayer vino y hoy…,
hoy estamos pagando
las consecuencias…
(Julio G. del Río, 18-IX-08)





SIN TÍTULO POSIBLE.


¿Quién robó el camino?
¿Quién,
entre los mágicos juegos
del destino,
descubrió que las sombras
se mueven en la sombra?
¿Quién detuvo
el cauce
de las aguas bravas?
¿Quién no se compadeció de nosotros
y buscó,
para nuestro mal,
el apartado
de desdichas varias?
¿Quién miró
por encima del hombro,
el ansia de correr,
de despertar
en ese sitio
que nos cuentan
las leyendas?
¿Quién robó el camino...?
(Julio G. del Río, 27-IX-14)





SOLILOQUIO.


Entablando relaciones,
fui feliz por un momento,
cada caso,
cada tema,
para mí era un gran evento.
En los fines de semana,
a veces le canto al viento,
melodías,
tristes baladas,
hechas sólo en un momento.
La verdad, en esta vida,
solos no estamos contentos,
deambulamos,
perseguimos,
amigos tenemos cientos.
Pero al final, comprendemos,
y así es como lo siento,
la soledad,
la verdad,
están en verse por dentro.
(Julio G. del Río, 24-IX-14)





ME FALTAS.


(A Ibrahim)

"longinquum est omne quod cupiditas flagitat."
«Todo aquello que deseamos ardientemente parece lejano»

Me faltas
cuando necesito decirte,
que vas a llegar tarde al "colele".
Me faltas
cuando la gente recuerda
vernos siempre juntos,
de la mano,
por la calle.
Me faltas
cuando abrías mucho los ojos
si descubríamos
un animalito nuevo.
Me faltas
cuando no puedes estar,
a la vez,
en tu casa
y con tu padre.
Me faltas
cada segundo de mi vida.
Me faltas,
hijo mío.
(Julio G. del Río. 6-VI-10)





NECESITO.


Necesito creer
que es bella nuestra vida,
que nosotros dos
somos la parte
que le falta al universo.
Necesito pensar
que bajo las piedras
corren aguas límpidas
y sobre nuestras cabezas
nos vela Dios,
todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Necesito saber
que tu mirada forma parte
de la vida,
que la mágica luz
de las estrellas,
nos iluminará
hasta el día
del juicio final.
Necesito ser
la palabra,
la sólida respuesta,
a las preguntas
de los niños.
Necesito...
(Julio G. del Río, 19-IX-14)




Todos los derechos reservados © Julio García del Río, 2014

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