jueves, 10 de abril de 2014

HABRÁ UN TIEMPO DE LUZ, DE OLVIDO


























Nada, excepto la noche y los signos más oscuros que la rigen
como un estatua en disolución del espejo enemigo
la niña que fuiste alejada del bosque antiguo
se aproxima de nuevo a ti y los relojes que del mar
toda caricia a cercenar niegan.
Nada, salvo esas manos que invisibles
escriben un tiempo de signos oscuros
como velero en desventaja tragado
por las aguas del olvido.
Nada, excepto a ti misma, niña de antiguas fábulas
cuyo corazón fue devorado
por la misma indescifrable pregunta.
Nada, pero todo pacto de nunca saber crece
como la hierba en silencio
como los derrumbados arrecifes del viento
como el susurro de la voz que dentro llama.
Nada y el tiempo que se diluye.
El tiempo de las más codiciadas pérdidas
donde el extravío fue una deslumbrante respuesta
y la noche fue blanca a su merced de entender cada
estrella que lactando para ti su luz te obedecía.
La niña que fuiste y se llenaron tus ojos de mar oscuro.
De pálidos sueños para el más abominable espejo
donde desnuda te conviertes en mar
y tu corazón es un monumento coralino.
Ahí está el fuego y las palabras que el silencio ofrecía.
Ahí están los años de risas y llantos
la canción de cuna que la soledad protegería.
Tus manos han crecido como un árbol extinto.
Tu pecho para todo vacío
donde los pájaros transparentes hacen nido.
Nada, excepto un tiempo menos oscuro
donde se escriben todas las preguntas
que jamás responderá el más cruel de los olvidos.




Derechos reservados © Claudio Lahaba


domingo, 6 de abril de 2014

ALTOS TRONOS, TU CUERPO TENDIDO COMO LA VASTA NOCHE….

























(Fragmento)



I

Anonadado, como un entusiasta pierrot de los días
temiendo al tiempo de las no celebraciones
sin voz y el alma llena de pájaros muertos
Como un saltimbanqui de los días
va toda memoria en bruces
y el recuerdo de la nada en prontitud
Van tus manos secas de lluvia y olores
que establecen giros de aduladas manías.
Anonadado como mendigo ante el gran manjar
que jamás tendrá de ofrenda para su oscura boca
y los pálidos animales
de los ojos como puñales que se clavan
en un vacío espejismo de cuerpos invisibles
de desnudos pechos que un árbol pletórico
de exquisitos frutos recordaba….
Van los días
Van los ojos del ciego lamento
A tientas como pierrot de los días
Como el amor sacrificado por primera vez….



Derechos reservados © Claudio Lahaba
Fragmento del poema ALTOS TRONOS, TU CUERPO
TENDIDO COMO LA VASTA NOCHE del libro en preparación

POEMAS PARA NOMBRARTE.
        

jueves, 3 de abril de 2014

FUEGO CONTRA FUEGO



















Entre dos fuegos sentados contra la noche
Tu cuerpo desnudo de estrellas perfumadas
Aliento nocturno para esa forma indefensa
con la que nombras todo tiempo diluido
Van los signos entre voces
de plegarias cada forma imprevista de absorberte
de ser del eterno pensamiento
toda roca abismal donde paciente nombras  lo inexistente
Van los giros del viento como pesadilla
Como vástago contra señal del regreso
Perdidos
Húmedos los gestos y el huérfano
amparo con que nombras las ciudades te hace inerte….
Entre dos fuegos de aguas convocadas
Contra la resistencia y el eco de los tiempos
Va tu cuerpo dormido entre dos fuegos
Y la ardiente y diluida noche
De una estrella por tus ojos abortada.


Derechos reservados © Claudio Lahaba
De su libro POEMAS PARA NOMBRARTE

NOTICIA


















                                         a Sara Botello, amiga….


Josef Gordon
el principal juez de la ciudad fue muerto a balazos la noche de pascuas.
En su cabeza había un gran orificio de un Springfield calibre 30.
A la ceremonia pública de ese hijo de perra solo fueron tres personas:
El alcalde, la mujer de Josef y un sacerdote.
Bajo la noche gris de este desierto donde llegué y tan lejos estoy de la vida
cada pedazo de sueño cae sobre mis desatinos.
Se puede hablar en inglés no importa la dicción de las palabras
para poder comprender ese lenguaje casi hirsuto del que se aísla.
Como un témpano los ojos emergen y hule a café la mañana
sobre las montañas del  condado de Texas.
Yo figuro un sueño dado a comprender y voy así como una estatua transparente
como un carrusel del tropiezo para salvarme.
La ciudad es un enjambre de gente que no conozco y pasan de prisa.
En una cafetería Starbucks no me siento como allá en el café 1906 de Manzanillo,
faltan los amigos y ese loco que pide pesetas en la esquina.
Faltan las ganas de ver a una muchacha moviendo la cintura
y en su pelo una cinta de coral.
Josef Gordon en fin está muerto
su roja cara de ilustre inquisidor  ha salido en primera
plana en el diario de todos los días.
Y yo que hace mucho no uso un papel de periódicos
para ese acto glorioso que no sea la lectura de ese ritual hoy me acuerdo.
Pasan los carros fúnebres como hermosos autos de lujo de la Ford Company
donde fabrican las mejores marcas para el paraíso de la muerte.
Y de nuevo camino por entre el Down Town rumbo al oeste de la ciudad
donde están las montañas no tan verdes del City Hall.
Yo a veces creo un mundo con las cosas que vienen a la mente
ya hace años esa ha sido la gran excusa
el deseo de decir lo que no pude decir
y callar lo quiero contra todo silencio ocultar.
Después del entierro del juez nada se resolverá.
Una fina lluvia cae sobre los secos pastizales
y los aviones del American Lines
vuelan como enormes pájaros de fuego sobre mí.
Del otro lado del mundo
el olor a café que mi madre cuela llega hasta aquí. 

         
Derechos reservados © Claudio Lahaba
De su libro en preparación EL PÁNICO DE LOS DÍAS.