lunes, 16 de diciembre de 2013

¿PARA QUÉ SIRVE LA NARRATIVA?



Por Ángel Velázquez Callejas.


Desde un punto de vista filosófico (no hay otra manera de concebir el concepto “narrativo” de la literatura), la narrativa se puede dividir en tres niveles: positivista, fenomenológico y religioso (místico). Lo que se denomina “género literario” conforma la positividad narrativa; el cuento, la novela, la épica, el mito, son conceptos que comprenden la estructura de la narrativa positivista en sí misma. Y esta “narrativa positivista” y sus géneros, la que mayor abunda en la literatura de todos los tiempos, se comprende como un desprendimiento sucedáneo del origen y evolución de las ciencias positivas.

Los niveles narrativos fenomenológicos –en este sentido la visión de Europa de Kafka es muy influyente en la minoría intelectual– se determinaron a partir de la idea husserleana de la “ciencia trascendental”, de la unificación del conocimiento a través de la fenomenología, en la determinación  oculta de los hechos.  El nivel “religioso” de la narrativa, de una narrativa por la Existencia, por lo que existe sin caer en una fenomenología, poco importa. Esta narrativa está en sus días de parto.