jueves, 24 de enero de 2013

DEL SILENCIO Y OTROS CORDEROS.


Muy pronto por Amazon estará también a la venta mi segundo libro de Poesía “Del Silencio y Otros Corderos”, el cual obtuvo Premio en el Concurso Internacional de Poesía “Manuel Navarro Luna”, en Manzanillo, Cuba, en el año 2000. Por razones ajenas al autor este libro nunca fue publicado por el consejo editorial de dicho evento ...

martes, 22 de enero de 2013

CIRA ANDRÉS ESQUIVEL: VISIONES



CIRA ANDRÉS ESQUIVEL: Poeta cubana. (Nació en Florida, Cuba, 1954). Es graduada de la Escuela Nacional de Instructores de Arte. Tiene publicados los poemarios Visiones (1987), Sobre el brocado de los ojos (1991), Parábolas (2003) y Gertrudis Gómez de Avellaneda. Memorias de una mujer libre (2008). Ha sido antologada en Cuba, España, México, Inglaterra, Italia, Unión Soviética. Ha colaborado con varias publicaciones periódicas del mundo. Reside desde 1999 en Barcelona. Los poemas presentados en esta oportunidad han sido tomados de su libro VISIONES, libro este, que por razones afortunadas del destino encontré entre tantos papeles y documentos empolvados, que traje como único equipaje a la salida de mi país en el año 2001. Este poemario, que considero una reliquia de la mejor poesía escrita en la época de los 80 en la Isla, fue publicado por la editorial Letras Cubana en 1987. Cito la contraportada del libro para dar una referencia más íntima que nos invite a su lectura: “La infancia y el amor tejen su manto de poesía en las Visiones de Cira Andrés Esquivel. La muchacha, que recién descubre la vida, encuentra re-interpretados los cuentos de hadas, fundidos y a veces confundidos con los ensueños del amor, con las calles de la ciudad o con una intimidad que se extravierte en poesía”.

KYMANI RAMOS. POEMAS


 
 
Kymani Ramos (1977, Guayos, Cuba). Sus obras han sido publicadas dentro y fuera del país y en las revistas "El Caimán Barbudo" y "La pedrada." He obtenido los Premios Nacionales de Poesía "Regino Pedroso" 2007  y  "Mono Rosa" en el mismo año.
 
Obra publicada
- En la sorda realidad de los muertos. Ediciones Luminaria. Cuba 2007
- Evocación de los ciclos. Editorial Benchomo. España 2008
- As de Fuga, Editorial Benchomo, España, 2009
- Viajando al sur, Reina del mar editores. Antología Poética. Cuba 2006
- Los dioses secretos. Editorial Benchomo. Antología Poética. España 2008
 


EVOCACIÓN DE LOS CICLOS

 

Cuando el dolor se oculte bajo
la faz de las pequeñas cosas,
y la vida resurja como una gota de agua
que cayó ya hace cien años
sobre este sitio...
Y tú,
precisamente te encontrabas aquí,
absorbida en el hallazgo
de tus posibles caminos,
deseando morir de vieja en tu dicha.
Esa sola gota de agua
humedeció tu frente
y todo lo que amaste aquella tarde,
hace ya tanto
estremeció la magnitud de tu silencio.
Una rana azul se zambulló en las aguas,
y creíste merecer la primavera
y la belleza de tu humana soledad herida.
Pero los pasos se alejaron
sin saber por qué;
sólo dijiste adiós.
No comprendiste la brevedad del tiempo
ni la luz
que flota en las grandes cumbres,
aunque después se apaguen.
Ah, no supiste entregar tus ojos
para alcanzarlo todo.
La vida se te fue volviendo más difusa
y la gota de agua
era un río inalcanzable
sobre la memoria.
Edificaste sobre los muros del vacío.
Crecieron las garbas bajo tus pies.
Y eras un árbol nocturno
donde la luna se marchitó
en los confines del sueño.
No tenías más que morir en ti.
Pero los tonos de tu orfandad 
fueron superando el tiempo,
y convencida
de que nada regresa,
miraste al cielo
queriendo reconciliarte
con tu agonía
 y tu paz.   
 

 

EL RETORNO

 

Si aún guardas
mi dolor entre y tus manos
Dios proteja tu nombre
y seas
en mis sueños como un ángel.
Si aún conservas
la letra que falta,
el cabello dormido,
Septiembre
con jueves y azul.
El despertar de la lluvia,
el esplendor del tiempo
y sus transparentes soledades.
Los que se alejan
sin voltear la mirada,
el vuelo del ave mientras caen
los dulces cerezos del olvido.
La melodía del mar
la otra calle.
Si aún conservas todas estas cosas
y las paredes rotas de mi vida
y el abrazo silencioso para darnos
que Dios proteja todo en ti
y llore.
 

 
TU RECUERDO

 

Y allí estaba ella
como una hoja
recién caída de un árbol,
dulce y tierna
como única hoja 
sin más adornos o palabras
que su sonrisa.
Allí estaba
después de diez años
siglos 
mares 
estrellas 
sueños sin sueños
sin luz.
Como siempre
o como nunca.
No sé si fue la lluvia, 
el viento
o esa ave extraña y mítica
que no recuerdo todavía su nombre
pero sé que llega hasta el sol
quien la trajo de nuevo aquí,
a la frialdad de esta puerta,
a la soledad de estas paredes,
al vació de sus zapatos,
a la ausencia de su olvido.
Allí estábamos solo los dos
con las demás cosas
que le faltan a este mundo.
Ella con ella
yo con ella y sin mí.
Reinventando en el silencio
cada palabra que deje de escuchar
y vi volar gorriones
desde el cielo de su boca 
y me perdí en las nubes de sus ojos, 
quise llorar
pero los hombres no lloran
eso dice papa.
Abrázame
dijo entre suspiros,
y una enorme ola  de tierra
se apodero de su cuerpo y el mío.
Fueron doscientos ochenta y seis años
así estuvimos los dos,
ella conmigo
yo con ella y sin mí.
Aprendiendo
que los mejores momentos
no son los que recordamos
sino los que nos enseñan a vivir,
y fue aquel abrazo
la única razón para entenderlo.
Allí estaba ella
como nunca
o como siempre
y fue alejando sus pasos
sin decir adiós
y allí estaba yo
esperando otra vez
volver a verla,
llorando
como lo hacen los hombres
por su recuerdo
que tengo
 y no.
 
Derechos reservados © Kymani Ramos, 2013.

 

 

 

jueves, 10 de enero de 2013

ALEJANDRO GONZALEZ BERMUDEZ: POEMAS.



Alejandro González Bermúdez
(Camagüey, Cuba, 27 de noviembre de 1964).
Poeta, narrador, editor y promotor cultural. Ha obtenido varios reconocimientos provinciales y nacionales en su país, entre ellos: Premio Nacional de Poesía Adelaida del Mármol (Holguín, 1998); Premio Nacional de cuento breve Casa Tomada (Ciego de Ávila, 1999); Premio Nacional de Poesía Eliseo Diego (Ciego de Ávila, 1999); Premio Especial de Poesía Aniversario 490 de la Fundación de Santiago de Cuba (Santiago de Cuba, 2005); Mención en la VI edición del Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén (UNEAC-Quintana Roo, México, 2004). Ha publicado los poemarios Como un delfín después de la acrobacia (Ediciones Ácana, Camagüey, 1997), Fábulas del tiempo y la memoria (Ediciones Holguín, Holguín, 2000), Confesiones del espejo (Ediciones Ávila, Ciego de Ávila, 2000), Toda la verdad del tiempo (Ediciones Ácana, Camagüey, 2001), la selección Poesía camagüeyana (Ediciones Ácana, 2003), Cuadernos del Escriba (Ediciones Santiago, Santiago de Cuba, 2005) y el volumen de testimonio Cerca del cerco  (Ediciones Ácana, 2010) en coautoría con Rubén Montero Hernández. En proceso de edición el poemario “La pasada niebla”.

martes, 8 de enero de 2013

TORPEZA DE AMANTE. Por Claudio Lahaba.

 

 


 Con excepcional prólogo del Poeta, Crítico y Filósofo Eduardo Vladimir Fernández Fernández, ya está a la venta en Amazon.com, la librería virtual más grande del mundo, el libro Torpeza de Amante del autor y poeta Claudio Lahaba. Torpeza de Amante  es un libro de poesía amorosa, de un erotismo intelectual y de factura sumamente bien acabada, donde el autor despliega un riquísimo potencial de sentimientos en torno al amor hacia la mujer (doncella, amante, compañera, entelequia), concebida en tonalidad ideal, plenamente caballeresca y cuyas riqueza de imágenes y caudal metafórico, empleo de la prosa poética, que se derrama con especial belleza, el epigrama del tipo soneto y la décima, encadenan fluencia, que en conjunto muestra múltiples aristas de idealización, pureza y toque pasional (“pathos”),

jueves, 3 de enero de 2013

LA MONTANA MAGICA DE THOMAS MANN.

La montaña mágica es uno de esos libros inabarcables: en esta epopeya de Thomas Mann se dan cita decenas de temas, de referencias, de universos; el maestro alemán vertió en esta novela un inmenso caudal de sabiduría y de conocimientos, haciendo de la aventura —estática y casi inmutable— de Hans Castorp un microcosmos en el que se puede encontrar de todo.

El punto de partida de la peripecia del libro es mínimo: Hans acude al sanatorio Berghof, en las montañas suizas, para acompañar durante tres semanas de agosto a su primo Joachim, aquejado de una leve enfermedad pulmonar. Lo que en principio se antoja como una estancia breve y de placer pronto se convertirá en una suerte de reclusión: el doctor Behrens, gerente del sanatorio, diagnostica al protagonista una infección en el pecho y le “receta” una estancia de seis meses; ese tiempo se extenderá sine die debido a la frágil constitución de Hans, aunque puede que haya algo más que le retenga en el Berghof además de sus propias dolencias.

Dentro de ese pequeño mundo del sanatorio suizo se congregan una miríada de personajes que sirven a Mann para poner de relieve diferentes temas: desde la filosofía, representada por el italiano Settembini y su némesis Naphta, hasta el amor, encarnado en la figura de la rusa Clawdia, de la que el protagonista se prenda y a la que nunca puede alcanzar. La constante contraposición de elementos es un motivo que el escritor alemán utiliza en el libro como fuente de energía narrativa; así, por ejemplo, hay personajes que se enfrentan de algún modo, como el racional Settembrini y el espiritual Naphta, o el estricto Joachim y el disoluto (en lo psicológico) Hans. Otro tanto sucede con otros elementos: la enfermedad y la salud batallan de manera constante en el establecimiento médico, ya que la muerte y la vida se entrecruzan en una armoniosa conjunción; la libertad y la reclusión también coexisten dentro del Berghof, cuyas medidas de reposo pueden ser tan draconianas como vaporosas… Todas estas dicotomías van haciendo de la novela un juego de espejos, de contradicciones y de incertidumbres que, lejos de despistar al lector o sumirle en la desesperación, provocan un apasionado interés por el microcosmos que Mann construye en el libro.

Aunque quizá la dicotomía más palpable y la que más importancia tiene dentro de la novela es la de la ciencia y el espíritu; no es tanto que La montaña mágica confronte concepciones antagónicas, sino más bien que juega con sus diferencias y sus nexos de unión para construir un modo de ver la realidad. Dentro del sanatorio Berghof la medicina tiene un papel fundamental, ya que el doctor Behrens aplica sus técnicas con pasión y juicio (exagerados), pero la llegada de Hans nos abre los ojos a la importancia de la mente frente a la enfermedad; no desde un punto de vista homeopático o psicológico, sino como método para oponer la vida, las pasiones y el juicio a la decadencia del cuerpo; Settembirni, de hecho, afirma en algún momento que un cuerpo enfermo es algo despreciable. « ¿Y la vida?», se pregunta Hans por boca del omnisciente (e intrusivo) narrador, « ¿No era quizá también una enfermedad infecciosa de la materia?»

La parálisis social que se extendió por Europa antes del inicio de la Primera Guerra Mundial se ve fielmente reflejada en la pluralidad de personajes y opiniones que Mann hace aparecer a lo largo del libro. Todas las contradicciones comentadas se suman a la variedad de rostros e ideas que el protagonista observa en el sanatorio y que sirven al escritor para reflejar el caótico estado de un continente que estaba a punto de explotar. El final del libro, abierto a la incógnita del marasmo que se avecinaba, deja claro, por otra parte, la futilidad de la peripecia del protagonista y de todos los personajes: la vida arrastra a cualquiera sin tener en cuenta nada, al igual que la enfermedad asola el cuerpo sin reparar en caracteres, opiniones o disposiciones.

La montaña mágica es una novela de proporciones inabarcables, que, precisamente por ello, depara momentos de belleza y genialidad incomparables. La grandeza de los maestros no defrauda jamás.