lunes, 24 de diciembre de 2012

RUTH ANA LOPEZ CALDERON: DETRÁS DE LA MÁSCARA Y OTROS POEMAS.



Ruth Ana López Calderón. Miembro del Grupo Literario Da Capo en Facebook.  Nació en Sucre-Bolivia el 10 de febrero. Es Secretaria Ejecutiva. Comenzó a escribir a fines del año 2010 por algún extraño impulso. Es autodidacta. Varios de sus poemas han sido publicados en las revistas: Almiar, Avenida Los Escritores, Inventiva Social, Revista Patrimonio Cultural de Chile, Gaceta Literaria, Revista Guatiní, Morsadice, MuseuPós-Moderno De Educación (Brasil) y en la revista Para Ellas de Bolivia.


 


 

 




EL UMBRAL



En el umbral,
a la espera del designio: lo diabólico o lo divino,
lanza la última mirada, desanda pasos,
llega al principio.
¡Si!, al preciso instante, al paso por el túnel primitivo,
donde la inocencia viste al cuerpo de blanco,
y las imágenes sobrepuestas, como fotografías,
una arriba de otra, lastiman los recuerdos,
y comienza la danza de sonrisas níveas,
y sonrisas oscuras, los latigazos
que van y que vienen, lacerando,
y los escombros se arrastran como gusanos.
El verdugo, a veces uno, a veces otro,
a veces ambos
las carcajadas, la dicha, como relámpagos esporádicos,
iluminan el rostro de la felicidad,
dejan aromas de nostalgia, incienso barato.
Todo un ritual engendrado en el vientre del destino.
Los suspiros pasan de largo
las mariposas grises, vuelan alrededor
animal enjaulado, devora los lamentos,
se pierde en el fondo del abismo,
preñado de pánico,
reducido a la sombra de lo abstracto:
¿quién escucha el grito?
¿el rumor del propio llanto?
¿el terror que mortaja, el leve aliento?
momento congelado,
inesperado rayo,
frío derrite, frío trae
los pasos temerosos,
y el olvido
y los fantasmas, visitan,
otra vez en el umbral,
bajo el alero,
donde un cuervo dice que la hora ha llegado.
El enigma tiembla
y la conciencia pregunta:
¿quién abrirá la puerta?
rechinan las bisagras,
el alma destempla,
el cuervo se espanta, en afán del vuelo,
una pluma escapa,
y cae en sus manos, negra y sola,
como pluma negra de cuervo
dos gotas de sudor, corren por la espalda,
una temerosa, otra resignada,
y los pasos escuchan
y los oídos sangran,
los ojos crispados
la presencia asoma la cara,
la luz de su mirada,
penetra,
despliega alas un brazo sombrío,
y el coro de ángeles canta.
-un tridente señala el camino-
¡oh!, no, no, ¡no!
no puede creer lo que ve:
un ser mutado,
mezcla de Dios y de Diablo.
El cuervo vuela a lo lejos,
la pluma sigue en mi mano.
 



DETRÁS DE LA MÁSCARA
 


Aquí estoy con la máscara cubriendo el rostro
para no espantarte, para que no salgas corriendo
¡cuán débiles son las carnes desgarradas,
como seda atrapada en espinos blancos!
Y sus hilos trémulos,
y la humedad de los ojos, buscan con ansias tu imagen,
y me aferro para no caer en el vacío, en el lóbrego agujero
que succiona mi esqueleto
y siento frío
y desespero
y la soledad corroe los pensamientos,
y la tristeza, ¡Si!, la tristeza adherida al aliento
empaña el espejo donde veo al espectro
las pesadillas asoman, el temblor acaricia los dedos
el viento viene a jugar
con el fantasma de los cabellos, jirones del alma
vuelan esquizofrénicos, vuelan y se retuercen: culebras
intoxicadas con su propio veneno
¿dónde están los cabos sueltos?
agitado el pecho convulsiona
y lágrimas bañan el rostro
inundan los ojos que te buscan en el firmamento ficticio
una voz sofocada grita desde el interior
y las manos aladas tapan la boca
- es la conciencia que emerge de su grieta-
y exasperada clama:
¿sabes lo que es ser mujer y no poder serlo?
y la lucha infernal comienza
y la lucha terrenal no acaba
no reconozco lo que muestra el espejo
esos ojos hundidos, mustio el semblante,
la palidez de la muerte
y su alarido
y de pronto el corazón salta, en el cuerpo de otro,
y te leo de nuevo, te siento cercano,
eres el único que despavorido no huye,
el único que conoce la locura palmo a palmo
la luz apagada de los ojos te mira
y del corazón brotan pétalos negros
como la noche cubre con su manto la vida
la sombra luminosa del abrazo sale a tu encuentro
y quedo ahí fundida con el eco silencioso de tus palabras
con el arrullo mudo de un no se qué
que espero.
 


REFLEJO
 


Esquiva sonrisa escondida detrás del espejo,
donde los ojos no miran
donde el rostro no encuentra luz,
ni reflejo
y el cuerpo camina rumbos de cenizas
esculpidas en el silencio:
Pensamientos al acecho
torturando la piel de la conciencia,
y los recuerdos abrasados escapan,
por las grietas del tiempo, intoxicados
exhalan:
y exhalan.
Una rosa marchita temblorosa,
extraviada entre los pliegues de las sábanas,
llora espinas
y vela el cadáver de su savia,
y los pétalos caen
y el aroma termina
detrás del espejo
su sonrisa esquiva.
 
 


NO ES FÁCIL
 


La noticia llega -una mañana- cualquiera,
con asombro en la cara, con incrédula,
y temerosa,
con el consultorio médico tornando
a fragmentar la vida,
las ilusiones de los sueños como anestesiados
y escombros giran y caen
en derredor
como urna muda
y la ira camina el corazón que encoge
que no digiere y se niega
al veneno cuando corroe
las entrañas en momentos subvertidas
con miles de pinceles que esbozan sin color
el lienzo futuro de mortaja:
y donde había mariposas, desaparecen
y las flores y los pájaros se han echado a volar
y toda la noche nausea su nuevo aroma de fétido
de agónica carne
de huesos que velan,
entierran y lloran sus astillas
sus macabras rondas cruzadas:
hilando del destino con la muerte ansiosa
cogiendo la mano y acariciando la espalda.
Y ahí quedamos, ahí, acongojados,
ahí agonizando, ahí en la tortuosa espera,
la certidumbre de la próxima hora
ahí,
ahí cuando oprime la garganta
hasta producir el tono mortecino de la piel.
No, no es fácil
aceptar esas palabras:
"no queda más por hacer"
Y el pensamiento estalla
Y lo absorbe la locura
Y fragmenta la cabeza,
Y desorbita el alma.
Las sensaciones: escupen
pero no calma
debaten
pero no calma
niegan
pero no calma:
cómo iniciar carrera a ciegas
hacia la nada
que te triza y machaca.
Días grises, de un cielo ajeno, se suceden.
Un brazo extendido de la noche abraza con frío.
Ese que antes era dulzura:
y vamos peregrinos por tinieblas
navegando un mar que atrapa a la deriva.
Comienza el cuerpo su abandono.
Y el espíritu, su rebeldía.
Y gritan , y se cenizan
y claman -un poco más de tiempo-
un poco más
de tiempo
un poco más.
O enmendar errores,
o pedir perdón
o volver a engullir el chocolate prohibido
y mirar en calma la rosa
y correr detrás de la paz del alma,
a escondidas en el bosque de bayas
donde quedamos atrapados,
donde punzan las espinas
donde contamos gotas
y minutos que marcan de sangre
el reloj de un tiempo que se agota enrojecido.
No, no es fácil mirar otra vez el mundo
si ya no son los mismos ojos de antes:
Si mudos de dolor y de furia
de catacumbas donde la belleza quedó como
cráneos vacíos para el regocijo de turistas
y lo que hace tic tac es el horror:
Tic tac:
noches de pesadillas
Tic tac:
grietas en la cama
Tic tac:
el techo quebrado en dos
Tic tac:
los pies hundidos en lo oscuro
Tic tac:
el abismo en los lamentos.
De la actuación, aprender
representar distintos
en diferentes escenarios
y detrás de la máscara
escondidos
el sufrimiento y la agonía
perforan la piel, la propia máscara
milímetro a llanto
y sudamos fríos centímetros
de sangre.
No. No es fácil recluirse
en santuario inmaculado
a pensamientos inmaculados,
cuando se respira infamia,
y los instintos paranoicos,
esquizofrénicos deseos, devastados,
arrastrando sus pedazos
hasta quedar quieta tiritando en un rincón,
y esperando, y esperando,
y esperando.
No, no es fácil.
 
 

GIRA
 

Miradas y soberbia pasean las calles
el asco envuelve los desolados paisajes,
sombras derruidas, ruinas arruinadas
de algo que fue hermoso
y la indiferencia pisa los escombros de la vida
todo perece, todo, todo
el amor, la belleza, la felicidad,
hasta el tiempo perece
hombres con fecha de vencimiento
mujeres con fecha de vencimiento
niños con fecha de vencimiento
la humanidad entera,
con fecha de vencimiento
y la necedad persiste vanidosa
y la maldad sonríe
y en la noche
y a la luz del día, sonríe
un gigantesco tablero
las manos invisibles que nos mueven,
como invisible la nobleza
como invisible la benevolencia
acalladas las voces del dolor
por inhumanas que avasallan
y el círculo gira
y gira
y todos giramos alrededor
la iniquidad exalta los sentidos
que ya ni sienten
atropella la mente
que ya ni menta
¿cuánto más ha de aguantarse?
¿cuánto?
que me desnuden.
 
 
Derechos reservados © Ruth Ana López Calderón
 
 




8 comentarios:

  1. EDUARDO LUIS CABA COSSIO5 de agosto de 2013, 11:45

    MUY BUENA PUBLICACION ANITA,LOS POEMAS SON REALMENTE BUENOS Y DE UN CONTENIDO MUY PROFUNDO FELICIDADES.

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    1. Gracias por el gentil comentario Eduardo, espero que el libro que viene también sea de tu agrado.

      Un abrazo.

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  2. Ruth, sus escritos me son de una nobleza encantadora. .. Guapísima!
    http : / / osnyessenciadaalma.blogspot. com

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    1. Agradezco mucho su gentil comentario respecto de mis letras amigo.

      Un abrazo.

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  3. He leido el primer poema, al parecer es el que marca el tono y resulta sorprendente observar como la palabra se desliza por el lexico como en un limpio tobogán entregando el bien hilvanado discurso donde la hablante lírica nos confronta en una doble realidad: la interna donde se privilegia el existencialismo y la externa donde el mundo se destaca en su juego cotidiano. Sin embargo, en ambos caso estos poemas nos dejan un sabor a resaca, a un mal trasnoche, que nos ataca el alma en una palabra donde el dolor, la angustia y la desesperanza hacen su nido,ubicándonos de una manera trágina en el tiempo presente, donde es la vida, donde es el sueño, pues, la historia ha muerto y el futuro no es existencia, solo una mera posibilidad. Sean mis palabras de regocijo y alegría por esta Poeta que nutre, alumbra y estremece. Supera los espacios de lo común, de lo ya dicho y habla con voz propia, destinada a inundar nuestra esfera cultural. Gracias Poeta Ruth Ana, por estos instantes de tanta pasión poética. www.poesiasur.bligoo.cl

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    1. Ciertamente ese esa es mi intención y le felicito por haber dado en el clavo en cuanto a la interpretación de mis letras, son así, tal y cual las describe porque así veo la vida. Sólo puedo decir que tengo esperanza en que algún día las cosas puedan cambiar y entonces pueda escribir ....desde otra perspectiva y con otros colores.

      Gracias por el constructivo comentario.

      Un abrazo.

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